
Han pasado dos años, algo más incluso, desde aquel fatídico 25 de Septiembre en el que se fue la voz femenina más cálida e influyente de la radio española. Dos años desde que la más exclusiva pista de baile cerro sus puertas para jamas volver a abrir, tras innumerables noches acercando a una generación de adictos a la electrónica la dosis semanal de cultura que expandía su mente a multitud de nuevos sonidos y ritmos.
Parece que fuera ayer cuando escuche por ultima vez su voz diciendo eso de "vaya magia tiene este o aquel mezclador tocando los platos", y sobre todo parece que fue anoche la ultima vez que al acabar cada emisión nuevamente nos dijo en un susurro al oído "Yo también te quiero".
Lo fácil y habitual en esta sociedad es olvidar el pasado, echar tierra por encima de lo que nos ha influenciado, educado e infundido, la chispa vital de lo que somos, vanagloriandonos en nuestros triunfos y virtudes sin pagar el merecido tributo a nuestros mentores. Ese no es nuestro estilo.
Desde aquellos días en que todos perdimos a Sonia Briz y su Zona 3 la electrónica no es la misma, y la lucha incluso es más dura si cabe que entonces, pero su espíritu, su aliento y sus inolvidables consejos son el nutriente necesario para evitar caer en lo fácil, cotidiano y multitudinario siempre relacionado a las ganas de triunfar cueste lo que cueste.
Palabras como "no rompas el silencio si no es para mejorarlo", "jamas te avergüences de mostrar tus sentimientos" o "no buscamos ser especiales, pero lo somos" nunca saldrán del fondo de nuestra memoria.
Briz dos años después sigo llorando por ti, y pese a ello una sonrisa se dibuja en mi rostro cuando en la noche te digo "Yo también te quiero".
Esta semana:
-Novedades discográficas.
-Conexión con Tuno Gomes.
-Conexión con Víctor Francés.
-Conexión con Jose Rives.